Almuerzo con Liz

Relajarse, tomar un descanso para almorzar y conocer a alguien nuevo es la esencia de la vida en Troncones

Troncones a veces es como una isla. Es un lugar que atrae a todo tipo de gente interesante. Hace un año más o menos, alguien me sugirió seguir a lizgodefroy en Instagram, que era una joven que se iba abriendo camino en Troncones, que publicaba sobre bienes raíces, naturaleza, catas de mezcal y mole—cosas que los lectores de La Onda deberían conocer. Fue un buen consejo, aunque es un poco raro conocer a la gente de esa manera. Descubres sus hábitos, sus círculos sociales, pero nunca dices "hola". Nos presentaron una vez en una fiesta, pero no fue hasta que la comunidad se reunió para planear el Festival de la Catrina Troncones que tuvimos la oportunidad de platicar. No había comido en Casa Saint George, así que la invité a almorzar ahí. Resulta que es uno de sus lugares favoritos. Conozcan a lizgodefroy—Elizabeth Godefroy

Published on
October 28, 2026
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Liz Godefroy sonriendo en una mesa de restaurante, con palmas detrás

Llegamos al mismo tiempo y entramos juntos a Casa Saint George, recibimos una bienvenida amistosa en el lobby, caminamos por el jardín y entramos al restaurante, que se siente más como un comedor privado que como un restaurante ruidoso y concurrido. Nos sentamos y comenzamos nuestra entrevista de inmediato.

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LOT: ¿Qué te gusta de Casa Saint George?

Liz: Es muy diferente a los otros lugares. Me gusta que tenga mucha personalidad. No he conocido a los dueños, pero los he visto un par de veces, y me imagino que son como este lugar—puedo sentir cómo son, cómo les gusta vivir. Creo que son lo que hace que este lugar sea tan especial.

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LOT: ¿Qué te hace volver?

Liz: La alberca está genial. La playa, me encanta. Me gusta que tengan un Day Pass, así que puedes quedarte aquí, usar el hotel, como un huésped. Y los atardeceres aquí son muy bonitos. Es mi horario favorito del día para venir—estar en la alberca—disfrutando el lugar, la luz , con un buen cóctel.

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LOT: ¿Tienes un coctel favorito aquí?

Liz: Tienen una mezcalita que me gusta.

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LOT: ¿Qué es lo que más te gusta del menú?

Liz: La hamburguesa. Es de muy buen tamaño y viene con una buena guarnición de papas fritas.

Hacía calor. Ambos pedimos agua y nos sirvieron un agua inficionada con pepino. Perfecto para refrescarse, por dentro y por fuera. Al hacer la transcripción de esta entrevista, noté que el servicio nunca interrumpió nuestra conversación.

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LOT: Eres activa en redes sociales y tienes más de 2,000 seguidores. ¿Cómo conseguiste tus seguidores?

Liz: Creo que conozco a la mayoría. Quizá es porque he vivido en tantos lugares diferentes, así que tengo amigos de distintos lugares. Y me encanta viajar, y siempre estoy socializando con la gente. Quizá por eso. La verdad no sé. Es algo que ha surgido de manera natural.

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LOT: ¿Cuál es tu nombre completo?

Liz: Elizabeth Guadarrama Godefroy.

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LOT: Godefroy. “go-de-FROI”. ¿De dónde viene?

Liz: Supuestamente es de Francia. No sabemos exactamente. Mi abuelo nació aquí en México. No sabemos nada de su papá. Soy totalmente Mexicana.

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LOT: ¿Godefroy es por parte de tu mamá?

Liz: Sí. Lo uso en Instagram y también mi hermana menor, Mónica. Como todas somos mujeres, ya no habrá más Godefroy en nuestra familia. El apellido se perderá. A las dos nos gusta usar Godefroy porque es diferente. Y ambas amamos a nuestra mamá—ella es muy parecida a nosotras o nosotras somos muy parecidas a ella.

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LOT: ¿Dónde creciste?

Liz: En Toluca, cerca de la Ciudad de México. Es una de las ciudades más altas de México. Es una ciudad algo fría, por la altitud [2,680 metros]. Toda mi familia es de ahí. Mi mamá. Mi papá. Mis hermanas.

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LOT: ¿Qué te gustaba hacer de niña?

Liz: Tengo buenos recuerdos de la casa de mis abuelos en Toluca, pero a todos nos encantaba ir a Acapulco, a la playa. Íbamos mucho cuando éramos niñas. Recuerdo estar en la playa con mis hermanas, mis primos y toda la familia. Me gustaba eso. Y mi papá es veterinario, así que siempre pasábamos mucho tiempo con perros, jugando con cachorritos. También tengo una hermana gemela, así que siempre inventábamos diferentes juegos divertidos. Nunca sentí que estuviera sola porque siempre tenía con quién jugar.

Dos niñas con playeras amarillas sentadas en sillas de alambre en un balcón al atardecer
Liz y su hermana gemela en Acapulco. Cortesía de Liz Godefroy

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LOT: ¿Dónde vive tu gemela ahora?

Liz: Ella sigue en Toluca, y tengo una sobrina y un sobrino también allá. Los amo demasiado porque siento que la mitad de ellos es parte de mí. Algunas veces, especialmente cuando eran bebés,  que se confundieron con nosotras. Pensaban que era su mamá y me decían: "mamá".

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LOT: ¿Alguna vez engañaron a un novio?

Liz: Sí, pero no fue a propósito. Quizá hace cinco años, después de que mi hermana se casó, estábamos en Cuernavaca con su familia, y yo sostenía la mano de mi sobrina. Sentí una mano en la parte baja de mi espalda, más como mi pompa, y pensé, "¿Qué?" Él estaba muy confundido, diciendo "Lo siento mucho". Y todos se rieron. Mi mamá estaba ahí, mi abuela también, y su mamá también. Fue muy penoso para él. No pasa tan seguido que nos confundan así, aunque la gente dice que nuestras voces también son idénticas.

Dos niñas con suéteres rojos iguales sentadas en el cofre de una camioneta blanca frente a una montaña
Liz y su hermana gemela de niñas. Cortesía de Liz Godefroy

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LOT: ¿Qué fue lo que te costó cuando crecías?

Liz: He vivido en diferentes partes de México. Unos años después de la universidad, hace unos 12 años, me mudé a la frontera, Reynosa City, donde empecé a trabajar para una empresa de telecomunicaciones. Es una ciudad complicada para vivir. Me sentía un poco insegura ahí, estando tan lejos de mi familia. Los extrañaba mucho. Pero estando ahí, aprendí a trabajar, a crecer como persona independiente. Esa fue una parte retadora de mi vida.

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LOT: ¿Qué tipo de empresa de telecomunicaciones era?

Liz: Vendíamos soluciones de conectividad para las industrias automotriz y aeroespacial—conectividad de gran ancho de banda, Internet y conexión a la nube. Estuve en esa empresa diez años. Me contrataron para trabajar en la frontera—Reynosa, Matamoros, Nuevo Laredo y McAllen. Esa fue mi primera área. Después de muchas balaceras en la región, empecé a pedirles que me mudaran a otro lugar, y después de tres años, me trasladaron a Querétaro. Me encanta esa zona—Bajio, Querétaro, San Miguel de Allende. Hay muchas maquilas [plantas de manufactura] en esa región que producen casi todo lo que se fabrica en México. Y en México, producimos más cosas de las que te puedas imaginar. La empresa que más me impresionó fue una que hacía yates—tenían líneas de ensamblaje, como una fábrica de autos, pero todo era enorme. Impresionante. Llegué a conocer a muchas industrias mexicanas que trabajan en esos rubros. Todo lo que necesitas se puede fabricar en México.

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LOT: De niña, ¿soñabas con lo que querías ser?

Liz: Quería ser estilista, pero mi papá dijo que debería trabajar en negocios y tal vez hacer otra cosa después. Resulta que me encantan las ventas, cualquier tipo de ventas. Estudié administración de empresas. Creo que en ese momento sentí que con ese conocimiento de negocios, eventualmente sabría cómo abrir mi spa o mi salón. Justo después de la universidad, trabajé un tiempo para mi papá, y me di cuenta de que necesitaba dinero. Así que empecé con la empresa de telecomunicaciones. Vendí mucho ahí.

Levanté la vista y crucé miradas con nuestra mesera. Se acercó y nos preguntó si estábamos listos para ordenar. Después de unas preguntas sobre productos animales y su elaboración [porque soy vegetariano], pedí una ensalada griega y papas fritas. Que no es fácil hacerlas bien. Pero supongo que Liz hablando de ellas me llevó ahí. Dijo que no tenía ganas de hamburguesa y pidió tacos de camarón en su lugar. Nos quedamos con el agua infusionada.

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LOT: ¿Cómo llegaste a Troncones?

Liz: Como dije, me encanta la playa. Desde que era niña. Cuando estuve en Reynosa, las playas más cercanas estaban casi a dos horas, en el Golfo de México. No eran nada parecidas a lo que estaba acostumbrada. Cuando me mudé a Querétaro, las playas de Acapulco estaban a casi nueva horas. Demasiado lejos para ir y venir. Zihuatanejo era la playa más cercana, así que empecé a ir mucho ahí. Una vez, un amigo me dijo: "Deberías ir a Troncones. Es un lugar bonito." Reservé un lugar aquí y me gustó mucho—le dije a mi amigo: "Troncones me encanto." Eso fue hace como cinco años.

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LOT: ¿Dónde te quedaste?

Liz: No me acuerdo del nombre de la casa. Estaba del otro lado del camino, frente a la playa, en el lado de la montaña. Ahí daban yoga. Una pareja estaba manejando el lugar, pero ya no están. Me quedé ahí un par de veces y también me quede en Casa Luciérnaga, que es hermosa.

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LOT: ¿Qué te hacía regresar aquí?

Liz: La magia de este lugar. La playa estaba muy limpia, lo cual es diferente al resto de México. Y no habia muchos perros ni gatos callejeros. Para mí es muy importante que la gente cuide a los animales. También me gustaron los letreros, los dibujos, los botes de basura pintados, todos los recordatorios para mantener limpios los Troncones [de Pato Azulita y Playa Limpia]. Eso también fue diferente. Eso fue lo que me hizo regresar.

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LOT: ¿Qué te hizo quedarte?

Liz: Mi papá estaba pensando en tener un lugar en la playa. Nos encanta Acapulco. Mis abuelos tienen departamentos ahí, pero es ruidoso, hay mucho mas gente. Él hablaba de querer un lugar donde pudiera descansar y estar más relajado. [Al revisar esta entrevista con Liz, supe que los departamentos de sus abuelos fueron destruidos por el huracán Otis, el huracán de desarrollo más rápido de la historia y el más fuerte en tocar tierra en el Pacífico, en Acapulco, en octubre de 2023. Y Liz estaba ahí, aterrada, o como ella lo dijo: “Fue lo más aterrador que he sentido en mi vida”.]

Después de descubrir Troncones, le dije a mi papá que él debía venir a conocer, que era diferente a cualquier lugar donde hubiéramos estado. Se dio de una manera curiosa: Surfers for Strays lo contactaron, así que la primera vez que vino a Troncones, vino por ellos. Le gustó mucho, así que empezó a buscar un lugar o algunos lotes para comprar. Después de un año buscando, compró un terreno. Luego dijo: "Oye, Liz. Tengo otros planes. Tus abuelos no se sienten muy bien, así que necesito quedarme más cerca de Toluca. Si quieres, puedes construir en ese terreno." Yo dije: "Sí, me encantaría." Pensaba que sería un proyecto de retiro, o mi casa de sueño a largo plazo, porque trabajaba en Querétaro. Aun así, empecé con el proyecto.

Mi papá tenía ideas muy grandes, pero no era costeable para mi en ese momento. Uno de los amigos de mi hermana, un chico de los Países Bajos , hacía renders para casas. Le di mis ideas—las mantuve muy simples—y él me dio algunos readers y luego empecé a hablar con arquitectos. Sus propuestas estaban fuera de mi presupuesto, más dinero del que yo tenía, así que empecé a hacer algunos planos sencillos y terminé supervisando la construcción. Y luego, en medio de la construcción, me despidieron del trabajo de telecomunicaciones. En ese momento, pensé: "¿Qué debería hacer? ¿Debería buscar otro trabajo en la industria? ¿O mejor me mudo y pongo todos mis ahorros aquí?" Así que eso hice. Me mudé aquí de tiempo completo.

Liz parada en un camino de la ladera frente a una casa de concreto en construcción
Casa Amarliz en construcción. Cortesía de Liz Godefroy

LOT: ¿Cómo encontraste comunidad aquí? ¿Cómo conectaste con la gente?

Liz: Empecé a tomar clases de yoga con Fer [María Fernanda Nava Merino]. Ella fue la primera persona que conocí, como amiga, y me presentó a las chicas hermosas que ahora son mi grupo—Lorena, Yalina, Christine, Evelyn y Fer—y ellas me ayudaron a encontrar cada vez más personas con las que tenía cosas en común.

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LOT: ¿En qué actividades comunitarias has participado?

Liz: Ahora mismo estoy ayudando con el festival de la Catrina Troncones y el Día de Muertos. También, a veces voy y ayudo al campamento de tortugas. Me gustaría hacerlo más seguido. Eso es muy bonito.

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LOT: ¿Cómo te conectaste con el campamento de tortugas?

Liz: Les mandé un mensaje por Facebook pero nunca obtuve respuesta. No sabía quién estaba a cargo, pero luego supe que mi amiga argentina Jessi ha sido voluntaria ahí por muchos años. Ella me presentó, y ahora voy, cuando puedo. Salen casi todos los días a las 6 a.m., encuentran nidos y trasladan los huevos al campamento de tortugas junto al Hotel Tres Santos. Ahí es de donde se liberan las tortugas recién nacidas.

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LOT: En el Festival de la Catrina te ofreciste para ayudar con los altares. ¿Por qué los altares?

Liz: ¡Creo que fui la primera en levantar la mano! En la Ciudad de México y sus alrededores celebramos el Día de Muertos a lo grande. Es una tradición con mucho significado para nosotros. Es una de mis celebraciones favoritas: traer los recuerdos de las personas y animalitos que fueron importantes para nosotros y que nos enseñaron tanto. Esa tradición no se había celebrado aquí en grande, y quise ser parte de esta primera vez, para traer para traer algo de lo que hacemos en el centro de México a Troncones.

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LOT: ¿Qué tipo de cosas se hacen ahí?

Liz: Muchas de esas celebraciones crean tapetes de aserrín. Es polvo de madera pintado que se convierte en murales que hacen caminos para los vivos y los muertos—usando mucho cempasuchil. La celebración depende del pueblo, de sus tradiciones. Mi papá vive en Malinalco ahora, un pueblo a una hora más o menos de la Ciudad de México, y tienen un evento increíble que nunca había visto en ningún otro lado. Celebran Los Nuevos Muertos. Hacen estos enormes altares donde vivían los recién muertos, y tienen cosas como calaveras que representan el trabajo que solían hacer. El año pasado, fui con mi papá a la casa de de una persona que trabajaba para CFE, la compañía eléctrica. Había un poste de CFE de tamaño completo afuera de la casa, y había un esqueleto en el poste vestido con un uniforme de CFE. Adentro había otro esqueleto de tamaño completo, con la camiseta del equipo al que le iba. En esa celebración todo la casa es como un altar. Es tan hermoso, se tiene la creencia de que cuando tienen menos de un año de fallecidos todavía están pasando por un proceso de transición hacia el cielo. Es una celebración llena de muchos buenos deseos y amabilidad. La gente lleva velas para ayudar a la familia a iluminar el camino de la persona fallecida, y las familias ofrecen comida. Es una forma hermosa de celebrar las nuevas transiciones por los que esta pasando toda la familia.

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LOT: ¿Qué haces para divertirte en Troncones?

Liz: Al principio, tenía mucho tiempo. Ahora, siempre hay cosas que hacer. Ahora mismo trabajo en las Residencias de Manzanillo Bay como gerente. La mayoría de las mañanas, antes de ir a trabajar, voy al gimnasio en Zihua. Después del trabajo, me encanta salir con mis amigos. Hacemos boogie boarding. No surfeo, pero me gustaría aprender. También nos encanta hacer juegos de mesa. Creamos muchas cosas solo para hacer algo—como pintar, quedarnos en la alberca, hacer parrillas. Siempre hay algo que hacer.

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LOT: ¿Qué tipo de ejercicio haces en las mañanas?

Liz: Estamos haciendo CrossFit. Voy con mi amiga Eli. Ella va todos los días, y empecé a ir con ella. E invité a Jessi, así que vamos, las tres, a las 6 a.m. Es como un circuito. Levantamos pesas. Hacemos lagartijas. Hacemos cardio. Es divertido, y me gusta, porque también es otro tipo de comunidad, otro grupo realmente hermoso.

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LOT: ¿Te gustaría abrir un gimnasio aquí?

Liz: Me encantaría hacer eso. Solía ir al gymcito, el gimnasio pequeño frente a Tres Santos, pero para mí, me encanta estar en grupo. Hay más gente para eso en Zihua.

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LOT: Mucha gente aquí tiene más de un trabajo. ¿Haces otras cosas?

Liz: Tengo mi propiedad, Casa Amarliz, que rento, donde tengo huéspedes. También hago catas de mezcal y mole.

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LOT: ¿Cómo empezaron esas catas?

Liz: Soy estudiante del Agave Spirit Institute. Tengo un amigo que hace catas de mezcal en Oaxaca. Tengo un amigo que ha estado haciendo catas de mezcal en Oaxaca. He ido algunas veces y me encanta esa experiencia. También las hace en Ciudad de México, en San Miguel de Allende y en Tulum. Hicimos algunas aquí a principios de este año, cuando ya casi era "temporada baja". Hicimos una en Mingo, cuatro más en Casa Amarliz y algunas en casas particulares. A la gente le gustó. Son siete mezcales diferentes y siete moles distintos. Los maridamos para darle a la gente esta experiencia de sabor completa. Eso es como mi trabajo extra. Mi pasatiempo extra.

Una cata de mezcal y mole en una palapa frente al mar, con hileras de copitas de colores sobre las mesas
Una cata de mezcal y mole. Cortesía de Liz Godefroy

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LOT: ¿Qué es lo que más te gusta de tu casa?

Liz: Me encanta la vista. Me encanta el viento que corre ahí. Casa Amarliz está en una pequeña montañita con vista a la bahía de Manzanillo, en la Calle de la Ola, justo antes de La Majahua. Y a finales de este mes, puedes empezar a ver las ballenas desde la casa. Cuando estás en la playa, puedes ver algunas ballenas. Pero, cuando estás un poco más alto, hay mucho más que puedes ver. A veces las veo casi todos los días. Me encanta eso. También creo que mi casa tiene una energía especial. Es un lugar diseñado para descansar—un lugar donde puedes conectar con la naturaleza, las montañas, el océano, la vista , los atardeceres y la brisa. Te invita a desconectarte de todo lo demás. Eso es lo que me encanta.

Siete copitas pintadas y botellas de mezcal listas para una cata, con el sol poniéndose sobre el mar al fondo
Una cata de mezcal al atardecer en Casa Amarliz. Cortesía de Liz Godefroy

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LOT: Tengo un par de preguntas más, pero vamos a comer.

Los tacos de camarón de Liz estaban coloridos, aderezados con pimientos, cebollas y jitomate. Agregó salsa macha de Casa Saint George y quedó bastante satisfecha. Mi ensalada griega no tenía anchoas, ni pescado, ni pollo. Yay. La lechuga romana estaba crujiente, al igual que las cebollas, jitomates y pepinos. Y el queso y las aceitunas no estaban muy salados. Lo mismo para las papas fritas, crujientes y no demasiado saladas. Las papas fritas estaban calientes, así que agradecí el kétchup, que normalmente no como. Eso también me dio un dulce inesperado.

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LOT: ¿Qué esperas con ganas cuando llega la temporada alta?

Liz: Me gusta tener huéspedes en Casa Amarliz. Me siento muy bien cuando la gente se queda ahí. Solo he tenido a alguien que fue ruidoso una sola vez. Al principio, no estaba segura de cómo iba a funcionar porque es una casa donde puedes rentar un cuarto, como para parejas, o puedes rentar todo el lugar, como para familias—como un hostal, pero no un hostal, como Co-living. Me gusta mucho cuando mis invitados se conocen—un huésped hablando con el otro, conociendo a alguien nuevo. Eso lo convierte en una especie de comunidad. Espero que esta temporada tenga muchas parejas de diferentes lugares—compartiendo a sus perros, sus hijos, sus familias. Me gustaría eso.

Trato de mantener mi casa accesible económicamente. Sé que hay muchas otras personas como yo, que quieren estar cerca de la playa o tener vista a la playa y que tienen solo cierto presupuesto. Me gusta poder ofrecer un lugar para ellos y sus mascotas—alrededor del 80% de mis huéspedes vienen con sus mascotas. Todo eso significa mucho para mí. Troncones es caro, y quiero tener un lugar donde la gente se sienta cómoda, como en casa, como familia. Me gustaría tener más grupos, más retiros. Tuve un retiro para mamás y niños durante la Semana Santa—todas mamás mexicanas. Me gustó poder ofrecer esa hermosa experiencia

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LOT: ¿Cómo funciona la casa para que la gente pueda rentar distintas partes?

Liz: Hay muchos niveles. Hay un área de estacionamiento. Ese es un nivel. Luego subes al siguiente nivel, ahí es donde me quedo. Y luego, está el siguiente nivel, con la alberca y el área de parrillas. Y hay otro nivel, con áreas comunes, como la sala, la cocina y una mesa grande para el atardecer. Luego, hay tres recámaras separadas, lo que facilita rentar una recámara, o el espacio completo.

Tengo mucha privacidad pero también me gusta platicar con mis clientes. Muchos de ellos parecen identificarse conmigo porque yo hacía lo mismo que ellos: vivir en una ciudad, trabajar muchas horas para una empresa. Ven lo que hago, y los escucho hablar de su futuro, sus sueños—cómo les gustaría vivir en la playa. Me preguntan cómo lo hago, cómo puedo desconectarme de todo. Nunca es la misma respuesta. A veces, tengo clientes que quieren más privacidad. Me quedo en mi espacio. Eso también está bien.

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LOT: ¿Qué es lo que más te gusta de vivir aquí todo el año?

Liz: Me encanta el mar, los sonidos, la paz, la tranquilidad. Cuando tenía como 18 o 19 años, me gustaba salir de fiesta y esa vida, pero desde que cumplí 23 más o menos, he preferido lugares tranquilos. Así que Troncones es perfecto para mí. Tengo amigos que me molestan porque siempre me duermo como a las 9 o 10 pm, justo cuando empieza la fiesta. Aquí todos parecen irse a dormir como a esa hora, como a las 9 o 10 pm, y todos se despiertan temprano, así que este pueblo encaja con mi forma de vivir. También me permite perder la noción del tiempo. Y no solo la hora. A veces no sé en qué mes estoy. Otra cosa que me gusta de vivir aquí es que no hacemos cosas como la gente "normal". Las cosas que la gente suele hacer en fines de semana, sábado o domingo, las hacemos un martes o cualquier dia. Me encanta eso.

Una mujer de espaldas sentada en una poza entre las rocas, mirando el atardecer sobre el mar
Liz disfrutando el tardecer en el mar cerca de su casa. Cortesía de Liz Godefroy

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LOT: ¿Qué es lo más importante para ti aquí? ¿Qué hace que esta área sea especial para ti?

Liz: Voy a decir, "Es la comunidad". Eso es muy, muy importante, porque si perdemos eso, seremos como otra playa. Aquí conocemos a casi todos nuestros vecinos y en algún momento descubrimos que tenemos muchas cosas en común. Por eso creo que estamos aquí. Nos gusta la playa, pero es la comunidad—cómo nos respetamos y valoramos, cómo cuidamos nuestras playas y esta parte del mundo juntos. Eso es lo que realmente importa para mí.

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ENLACES

lizgodefroy: https://www.instagram.com/lizgodefroy/

Casa Amarliz: https://www.instagram.com/casa_amarliz/

Playa Limpia: https://www.laondatroncones.com/es-mx/know/playa-limpia

Pato Azulita: https://www.laondatroncones.com/es-mx/meet/pato-azulita-ernesto-leon-sandoval

María Fernanda Nava Merino: https://www.laondatroncones.com/es-mx/meet/maria-fernanda-nava-merino-surf-witch

Surfers for Strays: https://www.laondatroncones.com/es-mx/know/surfers-for-strays