Pato Azulita: Ernesto León Sandoval

Artista, ecologisto, profesor, estudiante y librepensador

Un tríptico de surf—una Reina de Mar sirena, una surfista feliz en la punta de su tabla, la radiante Guadalupe frente a sus tablas—una pintura colgada en una cerca por el viejo Café Pacífico. El nombre Pato Azulita fue escrito diminuto en la esquina derecha. "¿Quién es ese?" No hubo tiempo para averiguarlo. Estaba de vacaciones. Eso fue en 2014. Volví a escuchar el nombre Pato en 2022 cuando alguien describió las clases de arte ofrecidas por Playa Limpia, la programa ambiental de Troncones. Resulta que era el mismo Pato. Otros cuatro años siguiente viendo letreros de Playa Limpia por el pueblo—letreros que decían cosas como "Compasión Ecológica", "Ama Tu Playa" y "Cuida Tu Pueblo, No Tires Basura"—finalmente pude sentarme con Pato. Finalmente descubrí, "¿Quién es ese?" Conozcan a Pato Azulita.

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September 2, 2026
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LOT: ¿Dónde creciste?

Pato: En Lázaro Cárdenas [una ciudad industrial de casi 200,000 habitantes ubicada a 74 kilómetros al noroeste de Troncones, en el estado de Michoacán; es el puerto marítimo más grande de México y su puerto de carga con mayor actividad].

LOT: ¿Qué hacía tu familia ahí?

Pato: Mi papá era ingeniero eléctrico. Mi mamá era ama de casa.

LOT: ¿Tu familia ha vivido en Lázaro por generaciones?

Pato: No. Mi mamá es de Apatzingán, en Michoacán. Y mi papá es de la Ciudad de México.

LOT: ¿Cómo se conocieron?

Pato: Se conocieron en la zona porque, a principios de los años 70, el gobierno fomentó la migración a Lázaro para las operaciones mineras que hay ahí. Lázaro tenía enormes minas de hierro y fundidoras, así que cientos de miles de personas llegaban de todo el país para trabajar en Lázaro. En aquellos días, el gobierno era muy socialista. Le daba casas a la gente para vivir. Daba empleos permanentes a quienes estaban en los sindicatos de trabajadores. El agua era casi gratis. La electricidad era casi gratis. Así que mucha gente llegó a Lázaro buscando una vida mejor.

LOT: ¿Cómoentró el arte en tu crecimiento?

Pato: Casi ninguno. No había arte en la escuela, no era parte de nuestro plan de estudios. Me metí en el arte gracias al grafiti. Empecé a patinar y, a principios de los 90, la mayoría de los delos skaters de entonces eran artistas de grafiti o querían ser artistas de grafiti. Una actividad estuvo bastante cerca de la otra. Así fue como empecé en el arte, a través del skateboarding y el graffiti.

LOT: ¿Tenías un tag que ponías en todos lados, un nombre o firma que pusiste en tu trabajo?

Pato: A los tags ahora les dicen bombas. Tenía diferentes bombas, y empecé haciendo algunas, pero no me quedé con la parte de etiquetar. Prefería hacer algo más elaborado y me metí a serigrafar ropa, hacer calcomanías, y luego empecé a hacer murales. Toda la influencia artística que tengo viene de la escena del grafiti, de los 80 en Nueva York—como Rammellzee y Futura—esos primeros artistas del grafiti que luego se convirtieron en artistas de galería, conocidos por su trabajo vanguardista, como Jean-Michel Basquiat. Así fue como entré al arte, y después de hacer algunos murales, empecé a tomar talleres, ir a conferencias y buscar mentores, para poder hacer otras técnicas, como grabado. México tiene una gran tradición de grabado, donde los artistas tallan sus diseños en madera, metal u otros materiales, y luego enrollan tinta sobre la superficie y la prensan sobre papel—usualmente para hacer declaraciones sociales o políticas.

El arte de Pato en una tabla de surf. Foto cortesía de Pato Azulita

LOT: ¿De dónde viene el nombre Pato?

Pato: De cuando era niño. Era muy bueno nadando y gané un par de torneos infantiles en Lázaro. Casi nunca quería salirme de la alberca y uno de mis entrenadores le dijo a mi mamá que yo era un pato. Pato. Y así se me quedó.

LOT: ¿Cuál es tu nombre de pila?

Pato: Ernesto León Sandoval.

Pato y su arte en una tabla de surf, con Rosa Parks y Malcolm X. Foto cortesía de Pato Azulita

LOT: ¿Qué te trajo a Troncones?

Pato: El surf, a principios de los 2000, 2001, 2002. Un amigo surfista estaba acampando aquí y me invitó. Me dijo que había olas grandes y fui a ver. Tenía veintitantos años, ni cerca de ser un surfista experto, pero me gustó Troncones. Me gustó el lugar, las olas, la onda, la comunidad.

LOT: ¿Cómo te involucraste con Playa Limpia?

Pato: Leela, Alejandro y yo empezamos a separar el plástico para reciclar en nuestras propias casas. Y luego más vecinos quisieron hacer lo mismo. Esto fue hace como 12 años. Así empezamos: separando plástico, poniéndolo en una bolsa y llevándolo a Los Llanos. Había un centro de reciclaje de botellas de plástico allá. La primera esposa de Dewey, Carolina, quería hacer de Troncones una comunidad ecológica. Su sueño era tener una comunidad sustentable y ese sueño se nos pegó a nosotros también; tanto como fuera posible, de tratar de ser menos destructivos.

LOT: Es irónico que hayas crecido en un mundo donde la gente venía a hacer minería y te convertiste en ambientalista.

Pato: Lázaro es un ejemplo realmente horrible de cómo destruir un ecosistema, por la actividad minera e industrial. Y en Guerrero, Acapulco ha sido totalmente absorbido por la expansión urbana y la sobreconstrucción. Nunca tuvieron nada ambiental en mente allá. Una de las idiosincrasias de Guerrero y Michoacán es lo empeñada que está alguna gente en destruir el medio ambiente de diferentes maneras: mediante la ganadería, la construcción de viviendas, la tala y quema de la vegetación nativa. En esta parte de México hay personas que ven a los árboles como un problema. Los asocian con los rayos, con raíces que se meten bajo los cimientos de las casas, con alacranes, garrapatas y serpientes. Y odian las hojas secas de los árboles. En lugar de tener una visión amigable de los árboles—que producen oxígeno, sombra y agua—ven lo opuesto, que son un problema. Talan sus terrenos, construyen en el centro sin nada de sombra y terminan rodeados de polvo.

Los artistas y sus obras de las clases de Playa Limpia. Fotos cortesía de Pato Azulita

LOT: ¿Cómo se cambia esa actitud?

Pato: Através de la educación, a través de la alfabetización ambiental. Enseño a los niños sobre el medio ambiente a través del arte. La falta de conocimiento ambiental que veo aquí es tan extrema que lo que tenemos es algo que llamo "analfabetismo ambiental". Es realmente así de extremo.

LOT: ¿Cómo pasaste de ser surfista, patinador y artista a convertirte en maestro?

Pato: Es esencial que involucremos a toda la comunidad en el cuidado del medio ambiente: locales, visitantes, todos. Me vi obligado a ser maestro porque vi la necesidad de explicarle a la gente que la basura es mala, que el plástico es malo, que los árboles son buenos y que la comida chatarra es mala. La comida chatarra es muy dañina para la salud de los niños y, además, es una de las principales fuentes de basura. Pero a la mayoría de los locales y visitantes, ya sean niños o adultos, no les interesan las clases de medio ambiente. Las clases de medio ambiente son muy aburridas. Los niños quieren hacer deporte. Quieren hacer cosas activas y divertidas: clases de fútbol, básquetbol, voleibol, arte. Yo doy clases de arte. Es un método para enseñarles a los niños sobre el medio ambiente. Ahora mismo, tenemos clases una vez al mes, sesiones de tres días que se llevan a cabo en Troncones, Majahua o Saladita; dos veces al año vamos a La Boca. Durante nuestras clases, los niños crean algo que ayudará al medio ambiente. Así empezamos a hacer los letreros para los caminos. Los letreros se hacen durante las clases de arte.

Los artistas y sus obras de las clases de Playa Limpia. Fotos cortesía de Pato Azulita

LOT: Ah, ¿entonces esos letreros que pones los hacen los niños?

Pato: Sí, esos letreros y los de los contenedores de reciclaje. Todos se hacen en las clases de arte. Animo a los niños a intentar producir algo que se pueda exhibir, algo relacionado con el medio ambiente o con la belleza de su pueblo. Es como el grafiti, pero con un propósito. Al final, si estos niños quieren convertirse en grafiteros, no van a destruir tantas paredes.

LOT: ¿La escuela de arte es parte de Playa Limpia o de APCAT?

Pato: Playa Limpia patrocina el arte. APCAT patrocina el reciclaje. Playa Limpia también patrocina parte de la logística para que el reciclaje siga funcionando. Se trata de trabajar juntos, donde cada quien tiene una tarea específica.

LOT: ¿Hay otros programas que dirijas para Playa Limpia, además del arte?

Pato: Tenemos algunas propuestas en las que estamos trabajando, como hacer un programa conjunto con Las Hermanas que involucre arte y surf; por ejemplo, hacer una limpieza comunitaria mensual, trabajar cada mes con perros o gatos, o pintar una pared al mes con mensajes ambientales, usando arte y texto. También queremos dar clases de snacks saludables para niños, donde preparen fruta o hagan hot cakes saludables con semillas y frutas; cosas de cocina muy sencillas, donde los niños no se quemen, se corten ni se lastimen. Cosas así.

Los artistas y sus obras de las clases de Playa Limpia, con Pato. Fotos cortesía de Pato Azulita

LOT: ¿En qué estás trabajando personalmente, fuera de Playa Limpia?

Pato: Tengo un programa de reciclaje con mis vecinos. No es oficial, no es una organización, es solo algo que hago. Tengo un taller de serigrafía en Lázaro donde imprimo cosas como camisetas, gorras y calcomanías. También trabajo con artistas locales para organizar exposiciones en Lázaro y, un par de veces al año, hacemos conciertos. Divido mi tiempo entre Lázaro y Troncones, un par de semanas aquí y un par de semanas allá.

LOT: ¿Quiénes son los artistas a los que buscas información e inspiración?

Pato: Mi favorito es alguien un poco underground: Rammellzee. Fue contemporáneo de Basquiat, pero no tan conocido, aunque en el mundo del grafiti es bastante famoso. El arte más conocido de Rammellzee son sus disfraces y máscaras, cosas que hacía con basura y juguetes. También pintaba murales con aerosol. Ya falleció y ahora sus obras son carísimas. Está empezando a ser reconocido como uno de los artistas importantes de los años 80. También grababa rap y era DJ. Todo artista intenta que su obra salga del marco. Rammellzee decía que pasó de intentar hacer ilustración 3D a crear arte 5D. Lo lograba a través de sus instalaciones, sus disfraces, sus letras y su música. Eso es 5D. Él es mi principal inspiración.

También me gusta Diego Rivera. Me gusta Frida Kahlo. Me gusta el muralismo mexicano: Rivera, José Clemente Orozco y David Alfaro Siqueiros. Ellos pintaron y expresaron gran parte de los conflictos sociales y económicos que tenemos. Me encanta todo tipo de arte. Me gusta leer sobre artistas como Rembrandt y sobre el arte de diferentes épocas, como el clásico, el medieval, el expresionismo, el modernismo, el dadaísmo y el surrealismo. Durante la Segunda Guerra Mundial, los surrealistas fueron expulsados de Europa; la derecha fascista los consideraba degenerados. Muchos de ellos llegaron a México. Cuando André Breton, el fundador del surrealismo, fue expulsado de Europa, continuó su carrera en México. Pasó tres décadas aquí y atrajo a muchos otros artistas. Los surrealistas encontraron nuevo talento y nuevas formas de expresión en México.

México tiene una herencia enorme en la pintura, desde los mayas y los aztecas, un linaje que continúa hasta el Porfiriato [la era del dictador Porfirio Díaz, de 1876 a 1911; él moldeó el nacionalismo mexicano e invirtió en su expresión artística]. México tiene una potencia de la plástica unica, una presencia, poder y fuerza distintivos en las artes visuales, en la pintura, la acuarela, los murales y los frescos, a nivel mundial. Cuando los artistas mexicanos comenzaron a tener su propia estética, su propia personalidad, de ahí tenemos a Frida Kahlo, José Clemente Orozco y Francisco Toledo de Oaxaca. Ha sido sin parar, y en los últimos 20 años hemos tenido tantos buenos artistas, tantos buenos diseñadores gráficos viniendo de México. Ha sido un gran rendimiento, como una cosecha enorme. Es fantástico.

LOT: Cuando das tus clases de arte, ¿cómo responden los niños a esa historia?

Pato: Las clases son, en cierto modo, clases de arte moderno. Siempre muestro el trabajo de Pablo Picasso y Jackson Pollock. Muestro a los surrealistas. Muestro a los impresionistas, de quienes los niños siempre dicen que se ven un poco borrosos. Les enseño arte que es una mezcla de técnicas, arte asimétrico. En cuanto ven ese tipo de arte, inmediatamente dicen que ellos pueden hacerlo. A partir de ahí, no hay límites. Los dejo hacer lo que quieran. Y si son muy tímidos, o es su primera clase, les dibujo algunas siluetas para que las coloreen. Básicamente, solo les proporciono los materiales, las mesas, el tiempo, y ellos hacen el resto. Les gusta interactuar con sus amigos de esta manera. Han pasado cinco años, y ahora hay dos o tres niños que realmente han desarrollado su talento y están vendiendo sus obras en el mercado de los jueves en Tres Mujeres.

Guadalupe sonriendo frente de sus tablas. 2014. En Café Pacífico. Foto de La Onda Troncones

ENLACES

Rammellzee: https://www.instagram.com/therammellzee

Pato Azulita: https://www.instagram.com/azulita_pato

Playa Limpia: https://www.laondatroncones.com/know/playa-limpia

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